Ahora mismo estarás pensando que sí, tu pellet es de calidad, pero para sacarte de dudas observa estos puntos clave.

Hoy en día encontramos en el mercado una gran variedad de combustibles para nuestras estufas, como son pellets, madera, astilla, hueso de aceituna…

En el caso de los pellets nos encontramos con una gran variedad de oferta, para aclarar nuestras ideas a la hora de qué pellet comprar hemos destacado unos aspectos generales que os harán esta tarea más llevadera.

Los pellets, como hemos mencionado antes, son muy variados en tamaño y precios. Pero, es aconsejable elegir materiales que cuenten con una calidad mínima y no solo dejarnos llevar por el precio, ya que si no provocarás problemas de atasco o suciedad en la estufa.

-El primer punto para saber si un pellet es de calidad, es su color, ya que deben ser brillantes y de un color uniforme. También se debe tener en cuenta el estado del pellet que su longitud sea uniforme y que no tengan polvo.

-Otros aspectos que también es aconsejable tener en cuenta son los siguientes:

-No deben contener cuerpos extraños como papel o tierra.

-Es imprescindible que el pellet sea compacto y no se deshaga demasiado con la manipulación. Que no tenga demasiado serrín ya que puede producir más cenizas en su combustión.

-El pellet no debe tener grietas. Si se distinguen en él unos cortes profundos, está hinchado o reventado, la pieza tiene humedad. Su rendimiento calorífico desciende y aumenta la presencia de humos en la combustión.

-Si la pieza tuviera motas o puntos de colores llamativos nos muestra la presencia de desechos de plásticos.

-Han de ser más densos que el agua. Para comprobar la calidad de las piezas se sumerge una pequeña cantidad en un recipiente. Si la calidad es buena, los pellets se hundirán, mientras que el resto flotará. Si pasados cinco minutos las piezas que permanecen en el fondo no se deshacen, significa que contienen colas. Esto provoca más humo durante la combustión.

Por otro lado, la norma Europea que se refiere a los pellets de madera para uso no industrial, establece tres niveles de calidad. A1, A2 y B.

La clase A1 incluye pellets de madera de origen forestal y residuos de madera sin tratar químicamente con bajos contenidos en cenizas, nitrógeno y cloro.

La clase A2 se refiere a pellets con contenidos en cenizas, nitrógeno y cloro algo mayores que la clase anterior.

La clase B permite también utilizar madera que proviene de reciclaje.

Con estos pequeños consejos esperamos que cuando vayáis a comprar pellets, sepáis elegir bien.

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